Fiona, la ictiosaurio preñada descubierta en Chile, arroja nuevos datos sobre los reptiles marinos
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras el hallazgo, los investigadores dieron cuenta que el ejemplar aún conservaba contenido gastrointestinal, además del feto en posición. Las pistas de la excavación permitirán dilucidar otras características de la especie.
El equipo liderado por la académica de la Universidad de Magallanes, Judith Pardo, describió el hallazgo de la ejemplar del primer ictiosaurio completo excavado en Chile y la única preñada de la que se tiene registro del período Cretácico temprano, unos 131 millones de años atrás.
Bautizada bajo el nombre «Fiona», la especie fue recuperada del borde del Glaciar Tyndall, en el Parque Nacional Torres del Paine, conocido como el «cementerio de dragones marinos», lugar que ha proporcionado 87 esqueletos de ictiosaurios. Hoy, el Museo de Historia Natural Río Seco de Punta Arenas custodia sus restos.
La publicación confirma que Fiona pertenece a la especie Myobradypterygius hauthali, identificada previamente en Argentina a partir de fragmentos parciales por Friedrich von Huene en 1927. La excelente conservación del esqueleto de Fiona ofrece información invaluable sobre su anatomía, su bióloga reproductiva y su ecología.
«El espécimen fue excavado en el borde del glaciar en la Patagonia durante marzo y abril de 2022 y corresponde al primer ictiosaurio excavado completo de Chile», describió el estudio.
Pese a que este reptil marino es mejor conocido en el hemisferio norte, los hallazgos en el hemisferio sur han contribuido a su comprensión. Algo que se verá beneficiado por la excelente conservación del esqueleto que permitirá a los investigadores indagar más detalles e información invaluable sobre la anatomía, reproducción y ecología de la especie que se adaptó a la vida acuática, dando luz a crías vivas en el agua.
«Fiona proporciona una visión sin precedentes de la vida y muerte de los ictiosaurios en un periodo del que tenemos muy pocos registros», aseguró la curadora de reptiles marinos del Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart (Alemania), Erin Maxwell.
El único ictiosaurio Hauteriviano
El feto de Fiona, con una longitud estimada de 50 cm, estaba en posición para nacer, lo que indica que posiblemente se encontraba en las últimas etapas de desarrollo prenatal. Este hallazgo llena un vacío de 70 millones de años en el registro fósil de ictiosaurios preñados, pues hasta ahora solo se habían encontrado dos especímenes similares en Canadá y Australia, ambos de aproximadamente 113 millones de años.
De acuerdo con la investigación, esta especie es el único ictiosaurio Hauteriviano documentado hasta la fecha que contiene un feto preservado, además de contenido gastrointestinal.
«Además del feto, en el vientre de Fiona se hallaron restos fosilizados de peces, lo que proporciona información sobre su dieta. También se detectó una rara patología en una de sus aletas anteriores, posiblemente causada por una lesión durante la natación. Las paleopatologías en ictiosaurios del Cretácico son extremadamente inusuales, por lo que este hallazgo es de gran valor para comprender la salud y fisiología de estos reptiles marinos», explicó la investigadora principal del proyecto, Judith Pardo.
«Hasta la fecha, se han encontrado casi 100 esqueletos en esta remota región, con adultos, juveniles y recién nacidos. Es decir que, en promedio, se descubren dos ictiosaurios por día», informó el paleontólogo de la Universidad de Bristol, Dean Lomax.
Conocidos por su parecido con los delfines, los ictiosaurios se distribuyeron globalmente entre el período Triásico temprano hasta el Cretácico tardío, esto es, entre 250 y 93 millones de años atrás.