Polémica por imágenes con IA al estilo Ghibli: ¿Qué relación tiene con el gasto de agua?

Tiempo de lectura: 2 minutos De acuerdo con un estudio de la universidades de California y Texas, el modelo Chat GPT-3 necesita alrededor de 500 mililitros para responder a una pregunta simple.
Durante los últimos días, las redes sociales se han llenado con imágenes hechas con inteligencia artificial (IA) y un particular estilo: nada más y nada menos que la estética de las películas japonesas de Studio Ghibli, considerado uno de los mejores estudios de animación del mundo en la actualidad. y fundado por los productores y socios Hayao Miyazaki, Isao Takahata, Toshio Suzuki, Yasuyoshi Tokuma.
El fenómeno se viralizó rápidamente, generando opiniones divididas entre los usuarios. Por un lado, muchos utilizan deliberadamente la herramienta para registrar momentos en familia, con amigos y hasta mascotas. Sin embargo, otros argumentan que esta tendencia pone en jaque los derechos de autor y el arte.
Hayao Miyazaki, uno de los socios fundadores de Studio Ghibli, junto a Isao Takahata, Toshio Suzuki y Yasuyoshi Tokuma, se refirió en 2016 a la tecnología y creación de imágenes con IA, catalogándolo como «un insulto a la vida misma» y asegurando que «nunca querría incorporar esta tecnología».
¿Qué tiene que ver el agua?
No obstante, en medio del debate no sólo surgió una preocupación por la propiedad intelectual y la transgresión a los datos biométricos, sino que también el excesivo consumo de agua que se necesita para generar imágenes y respuestas a los usuarios de la IA.
De acuerdo con la académica del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago y especialista en IA aplicada, Marcela Jamett, «para crear estas imágenes en breves instantes se usan enormes cantidades de unidades de procesamiento de datos, en forma distribuida, por lo que se usa gran cantidad de energía, disipada en forma de calor, aumentando la temperatura de la máquina. Para su enfriamiento se usan chillers, que utilizan agua como medio de intercambio de calor. Además, se genera dióxido de carbono en este proceso».
Un estudio realizado por la Universidad de California y la Universidad de Texas indicó que, por cada 10 a 50 consultas simples a un modelo como ChatGPT-3, se necesitan alrededor de 500 mililitros de agua. Considerando que CPT-4 es el modelo más reciente y significativamente más grande, puede que el consumo de agua sea aún mayor.
El consumo podría triplicarse para 2028
Según el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE, de sus siglas en inglés), su notable inversión en IA y otras tecnologías significará el consumo de entre el 6,7% y el 12% de la electricidad total del país para el año 2028. Por otro lado, hasta del 40% de la energía que consumen los centros de datos es destinada a sistemas de enfriamiento.
La académica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, Pamela Bustamante, explica que el consumo de agua se debe a que los servidores en los que se alojan estos servicios necesitan grandes cantidades de energía para su funcionamiento. «Para evitar el sobrecalentamiento de estos servidores, los centros de datos emplean sistemas de refrigeración que consumen grandes volúmenes de agua limpia y fresca».
«A esto se suma el consumo hídrico asociado a la generación de electricidad necesaria para operar estos centros de datos, ya sea mediante la refrigeración de plantas térmicas o similares, o por la evaporación acelerada del agua provocada en las centrales hidroeléctricas», agregó Bustamante.