Estudio proyecta que Chile perdería hasta el 50% de su nieve a fines del siglo XXI

Tiempo de lectura: 2 minutos A partir de datos recogidos desde 30 modelos climáticos globales, un estudio de la Universidad de Chile advierte las drásticas consecuencias que el cambio climático podría tener en el país.
Investigadores de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y del Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC) proyectaron una pérdida de hasta el 50% de las nevadas en Los Andes para fines del siglo XXI. Además, el estudio resaltó cómo las transformaciones climáticas afectarán tanto la disponibilidad del agua y la infraestructura del país.
«Los resultados revelan que los Modelos de Circulación General (GCM) proyectan un aumento de la sequedad en todo el dominio de estudio para fines del siglo XXI , especialmente en Chile central (−30% en precipitación), con notables sensibilidades de las proyecciones de precipitación a la implementación de métodos de corrección de sesgo en las macrozonas norte y austral», redactó la publicación.
El estudio, basado en proyecciones de 30 modelos climáticos globales, muestra una expansión de las zonas áridas hacia el sur y un cambio significativo en las precipitaciones. En particular, el equipo prevé que la cantidad de nieve que cae sobre los Andes disminuirá drásticamente, lo que incrementará la elevación de la línea de nieves. Este fenómeno podría generar un aumento en el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando gravemente tanto a las comunidades como a los ecosistemas dependientes del agua derivada de la nieve.
«Se espera que el subdominio de los Andes enfrente los cambios más dramáticos en el tipo de clima si no reducimos las emisiones de gases de efecto invernadero», afirmó el autor principal del estudio, Nicolás Vásquez.
Modificaciones en las nevadas
Otro hallazgo es el alto acuerdo entre los modelos climáticos, especialmente en un escenario de altas emisiones de CO2. Pese a que los modelos varían en sus proyecciones, todos coinciden en que la expansión de desiertos en el norte y la transformación de zonas frías en regiones templadas serán inevitables si no se reduce la emisión de gases de efecto invernadero.
«Por lo tanto, es de suma urgencia considerar potenciales efectos del cambio climático en el diseño de obras civiles y planes de gestión de nuestros recursos hídricos», manifestó el hidrólogo y académico de FCFM de la casa de estudios, Pablo Mendoza.
Por su parte, el coautor del estudio y académico de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Miguel Lagos-Zúñiga enfatizó que la situación es de gran riesgo, especialmente para las especies que dependen de la nieve como suministro de agua.
«Muchos estudios previos indican que, para el futuro, debemos esperar condiciones más secas y cálidas. Sin embargo, al obtenerse que en la precordillera andina se proyectan reducciones que alcanzan el 50% en la precipitación en forma de nieve, y que zonas históricamente consideradas frías podrían transformarse en regiones de clima templado, se generan alarmas sobre la necesidad de adaptación en todos los sectores de la sociedad», advirtió Lagos-Zúñiga.